Román García Gárate, Declaración jurada 1941

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Román García Gárate (1878-1966)

Declaración jurada realizada en Sierra de Luna (Zaragoza) el 15 de marzo de 1941.

Esta Declaración fue posiblemente realizada verbalmente a un funcionario y transcrita a máquina de escribir con tinta azul. Román García Gárate se destacó como calígrafo, pero no sabía escribir a máquina. Ello justificaría algunos errores acentuales (“ésta declaración”, “éste plan criminal”) y sintácticos (comas o puntos descolocados), etc., que difícilmente cometería un maestro. Hemos respetado el texto incluyendo las incorrecciones. Las notas aclaratorias al pie de página no aparecen en el original.

DECLARACIÓN JURADA QUE HACE ROMÁN GARCÍA GÁRATE DE SU ACTUACIÓN EN LOS ÚLTIMOS AÑOS ANTES DEL MOVIMIENTO Y DURANTE ÉSTE

En 1924 y desempeñando la Escuela Nacional de Albalate del Arzobispo (Teruel), de 5.000 habitantes, fue nombrado por el Gobierno del Señor Primo de Rivera para la Alcaldía Presidencia de aquel Ayuntamiento y a la vez Jefe de Unión Patriótica: publicó un manifiesto que difundió por la comarca, del que aún conservo ejemplares.

En 1927, fue nombrado para una Escuela Nacional de Bilbao, Grupo Escolar de Iturribide; pasó a dicha Villa en 16 de Octubre y presentado al Señor Gobernador Civil de Vizcaya, D. César Ballarín[1], por el entonces Alcalde de Zaragoza, D. Miguel Allué Salvador[2].

La actuación profesional del que suscribe no merece describirla en ésta declaración. Procuró cumplir con su deber y sus autoridades le manifestaron su agrado.

En cuanto a la república nefasta se apoderó de los destinos de la Patria, el declarante observó con gran dolor que el nombre de España se discutía, se odiaba, mejor dicho, por una gran masa de separatistas, que en aquellas continuas huelgas, Estatutos en ciernes y amasijos con los partidos extremistas tenían un plan común: la desintegración y venta de nuestra querida España a cuenta del “Gora Euzkadi Azkatuta” (Viva Vizcaya Libre) los unos, la entrega a Rusia de lo otros.

En éste plan criminal, en ésta orgía antinacional, los buenos Españoles, en minoría allí, teníamos que sucumbir a sus burlas y amenazas. El declarante lleno de justa indignación ante los descarados y públicos “mueras a España” de palabra y estampados en fachadas de calles, casas, teatros, cafés, cines etc., anónimamente, borraba cuantos podía, con el natural peligro, y los sustituía con ¡Vivas a España! de tipos mayores de letra. Estos rasgos, llamemos chifladura, me valieron ser avisado para que dejara de hacerlo por algunos buenos amigos y compañeros; tales como D. Andrés Morales, D. Damián González, D. Pedro Rodríguez, D. Norberto Santamaría, Dª Ramona Casals, el entonces jefe de la Sección Administrativa de 1ª Enseñanza, D. José Hernández, y otros que no quiero citar para no extenderme más.

Como Secretario del Centro Aragonés de Bilbao, que fui tres años, se organizaron a propuesta mía una serie de conferencias culturales, y cuando, por razones de cargo, me correspondió dar la mía, lo fue con el tema “Educación é Instrucción, cultivo del sentimiento regional, y Patria”. El resumen de ella lo insertó “La Gaceta del Norte y Pueblo Vasco” cuyo recorte va acompañado a los justificantes que obran en mi expediente de depuración y otro que conservo en mi poder.

En el Boletín Extraordinario del Centro, dedicado a las fiestas del Pilar, publiqué un extenso artículo patriótico-religioso que conservo.

Deseo hacer constar que con fecha de 1º de junio del 34 y con motivo de la discusión en el Congreso del Estatuto Catalán, envié una carta de adhesión y felicitación al paladín y españolista apóstol, D. Antonio Royo Villanova[3]. Si lleva registro de correspondencia éste señor, en él aparecerá mi nombre.

Al ser propuesto para el traslado a Sierra de Luna (Zaragoza) por permuta y problemas de salud, escribí un método de escritura “LETRA VERTICAL ESPAÑOLA”, solamente por estampar 40.000 veces la palabra Española en otros tantos cuadernos, en aquel país y a los secuaces de Aguirre y Arana.

La propiedad la cedí voluntariamente a la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao (año 1935) que la editó con la tirada referida, conservo algunos cuadernos y se hallan en venta en el librería de Pérez Malumbres, Bilbao y en la de Julio Alvisa, Alfonso I de Zaragoza. Dicho método fue aprobado por las autoridades académicas de Bilbao y para texto.

En Febrero de 1936, se me pusieron dificultades para ir a votar a Bilbao, el párroco de Sierra de Luna actual hizo gestiones para hacerlo aquí, envié una carta y cédula a D. Norberto Santamaría de Iturribide, Bilbao, para que me votasen por mí en contra de los separatistas y del Frente Popular, como así se hizo y justifica en carta que se acompaña al referido expediente.

En éste Pueblo y con motivo de las elecciones, aconsejé a varias familias que no votasen a las izquierdas, por indicarles a la vez el programa que se traían y las escenas ocurridas en Oviedo y Asturias en el año 34, bien enterado por haber estado yo pocos días después de reconquistar nuestra fuerzas aquella Región, en cuya breve campaña contra aquellas hordas, dio mi hijo su vida por la Patria Cristianamente, en el hospital de Oviedo el 22 de Febrero de 1935. Fue de la 2ª Legión del Tercio, 5ª Bandera.

En Junio de 1936 hizo el que suscribe, con un grupo de niños, una excursión Escolar a Zaragoza y a pesar de que la chusma del Frente Popular en nombre de la libertad, tiranizaba las conciencias, la primera visita de los niños y Maestro en Zaragoza fue al Pilar y La Seo.

Y ha llegado la hora de confesar un acto que está muy en pugna con mi manera de ser y de sentir que se contradice con lo manifestado anteriormente. En Mayo de 1936, y bajo amenazas graves de la separación de la carrera y algo más, según las tres cartas que se me dirigieron por un tal Bielsa, Presidente de la F.E.T.E. (Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza) se me obligó a aceptar el carnet infamemente de tal cubil. ¿Cobardía? ¿Prudencia? Si fue lo primero, bien expiada está. [Se refería indudablemente a Raimundo Félix Bielsa Jordán, Presidente del Comité Directivo de FETE-UGT, que sería fusilado el 12 de agosto de 1936. Bielsa fue autor de un “Compendio de la Historia de Aragón para texto de las escuelas de su antiguo reino” y de “Pedagogía del estado comunista (Idealismos de altos principios sociales)”, publicado en 1929 como continuador de la pedagogía comunista expuesta por el ruso Anton Semionovich Makarenko en su “Poema Pedagógico”, 1920-1928].

La maestra de Sierra de Luna, Dª Carmen Capdevila y el maestro de Las Pedrosas, D. Isidro Baquero, están enterados de dichas cartas, y certifican bajo juramento haber sido la violencia la causa de mi ingreso: se acompaña al expediente.

El 17 de Julio de 1936, salí en uso de vacaciones con mi hija a Albalate del Arzobispo, mi pueblo natal, vino al día siguiente el Glorioso Movimiento Nacional y quedamos ya prisioneros de las hordas locales y de aquellas multitudes de los bajos fondos de Cataluña hambrientas de pillaje y sangre, que invadieron el Bajo Aragón, llevando el terror por donde pasaban. Esperaba morir de un día para otro, veía desaparecer en el Cementerio amigos queridos, parientes, personas dignísimas sin otro delito que ser honradas y Cristianas… me había significado tanto entre los rojos cuando la muerte de mi hijo en Asturias. Había sido alcalde con la Dictadura y jefe de U.P.[4] y en el pueblo ¿Se dieron cuenta de mi llegada al pueblo? No lo puedo saber como tampoco si algún discípulo antiguo, en el comité, tuvo que estar a la defensa, si hubo caso oportuno.

A los tres meses, el 19 de Octubre del 36, una orden obligó a todos los Maestros en zona roja que ejercíamos en la provincia de Zaragoza, a presentarnos en Caspe. Se me destinó a un barrio de dicha Ciudad, Zaragoceta, en donde permanecí hasta el 15 de Marzo de 1938, que me obligaron a huir por tener noticias de que Guardias de Asalto rojos llevaban por delante a los funcionarios de la evacuación de Caspe. Anduve vagando por los montes hasta el 19 de Marzo que me presenté en Caspe, por haber sido tomado la noche anterior por nuestras victoriosas fuerzas. Fui de los primeros en hacerlo, según confesaron el Alcalde y Jefe de Falange, Señores Tapia y Latorre, respectivamente, quienes me abrazaron al verme.

¿Mi labor en aquellos 17 meses de ejercicio en aquel barrio rural, apartado de Caspe 12 kilómetros? En la escuela a la enseñanza de los conocimientos más esenciales y a los niños de ambos sexos que asistían, había rigurosas órdenes para que se cantase diariamente, “La Internacional”. Pues ni un solo día ni vez llegó a entonarse tan odiosa letra. Fuera de la Escuela observar a quienes nos rodeaban, callar por instinto de conservación y en cuanto ya iba conociendo los pensamientos de algunas familias con relación al Movimiento, empecé a alentarles y darles ánimo confiando en Dios y en Franco. Estas familias a quienes estamos agradecidos mutuamente y que pueden justificar lo expuesto, son los de Mariano Callao, Agustín Cortés, Antonio Callao y otras, que habitaban en el mencionado barrio.

Todas las semanas me traía noticias de avances y victorias Nacionales el hoy maestro de Chiprana, D. Francisco Catalán.

¿Vida familiar? La constituíamos mi hija y su inseparable amiga María Gómez, hoy hija política, y el que esto suscribe, hasta el 28 de Agosto del 37 que recogí a María Barón y su hijo de ocho meses que con motivo de haber ido a Quinto a visitar a su esposo, en una Bandera de la Falange, fue tomado tan histórico pueblo por los rojos, ella prisionera y llevada a Caspe, donde bajó del camión, preguntó por mi y fui a recogerla a las pocas horas. Su esposo tras una terrible resistencia fue llevado a Lérida, y según referencias, allí lo fusilaron, el hijito murió a los tres meses de estar con nosotros. María Barón, de Sierra de Luna, y gran amiga, permaneció en nuestra compañía hasta la liberación de todos. En casa se rezaba diariamente el Rosario y comulgaban diariamente mi hija y su amiga María.¿Cómo y en la zona roja? Ésta iba a Albalate, residencia de sus padres, cuando recibía una contraseña convenida; allí confesaba y a la vez le entregaban muchas Sagradas Formas consagradas, por el sacerdote abnegado D. Carlos Roche, que era y sigue siendo párroco de Sástago, en aquella época enrolado en una columna de Automovilismo rojo, con destino en Albalate. Dicho Señor y las jóvenes de Acción Católica de dicha villa, pueden testimoniar lo expuesto.

En las asambleas que el Magisterio de la zona ocupada por los rojos venimos obligados a asistir en Caspe, negóse el declarante a presidir la mesa de discusión y a formar parte del Comité de Enseñanza, alegando falta de salud, mis muchos años y una enfermedad grave que inventé para mi hija; los ciento cincuenta Maestros que indudablemente estaban presentes creo ríen todavía aquella farsa evasiva, pero con seriedad pueden justificarla las Maestras de Caspe Dª Lucrecia Federico, Dª Leonor Tejada y Dª Encarnación Menor, que luego fueron destituidas por los rojos y separadas de la enseñanza, el hoy alcalde de Caspe, muy perseguido y Médico D. Fermín Morales.[5]

También rehusé el cargo de Habilitado del Magisterio. ¡Que manía en querer enzarzarme! Pero pude invocar que veía poco y fue nombrado el Maestro de Nonaspe D. Enrique Casaus. ¡Demasiado veía el triunfo seguro de nuestros Nacionales!

Rotos los frentes de Alfambra, Sierra Palomera, de Montalbán, Muniesa, Belchite, etc, las fuerzas rojas en completa derrota y huida, pasaron varios millares por mi residencia, y entre otros pidiendo albergue y pan dos milicianos, invocando uno su condición de Maestro; en el transcurso de la cena nos descubrimos mutuamente por ciertos detalles Religiosos observados en ellos; uno era de Jaén, terminando la carrera eclesiástica; el otro, el Maestro de las Juventudes Católicas de Alicante; prometí salvarles ocultándoles en la huerta durante el día y venir a cenar y dormir a casa; así sucedió hasta la llegada de nuestras fuerzas a una montaña próxima, donde se presentaron . Lo mismo sucedió con cuatro muchachos huidos con los rojos, naturales de Albalate, en cuyo pueblo nos volvimos a reunir ocho días después, todos ya liberados.

El 19 de Marzo me presenté en Caspe, pasé a Albalate, el 21 me puse a las órdenes de la Inspección, Sección Administrativa, Rector de la Universidad y Jefatura del SEM a cargo del antiguo compañero y aún discípulo mío D. Gerardo Matilla, hoy Inspector o Director de uno de los Mejores Grupos Escolares de Barcelona.

Vine a Sierra de Luna, recogí las certificaciones de conducta, muy favorables en todos los órdenes, y por todas Autoridades locales, en especial le expedida por el Jefe de la Línea de la Guardia Civil, Teniente D. José Marín, el cual añadió que le constaba que yo había sido perseguido por las Autoridades del frente popular antes del Movimiento, así fue, y no cito más detalles por no hacer más extensa la declaración, que no olvido que es jurada, y por respetar la paz de los muertos.

Con estos escritos y algún justificante que conservaba en mi poder, incoé y presenté el expediente de depuración a primeros de Abril de 1938, del cual fui rehabilitado provisionalmente y vuelto a encargarme de mi Escuela en 1º de Septiembre de 1938.

¿Pérdidas sufridas? Cuantiosas: la del hijo en la Revolución de Asturias, ya citada, el saqueo completo de la casa de mi propiedad de Albalate, muebles, enseres, camas, ropas, una nutrida Biblioteca… al ausentarme para ir a ejercer a Caspe. En éste punto, en su barrio, asaltada la casa Escuela, por los montes, sin más ropa que la puesta , sin una peseta de Franco, bajo expediente, sin escuela… pero en medio de tanto sufrimiento moral y material, de aquellas privaciones, de la gravedad de mi hija enferma, con grandes trastornos nerviosos derivados del terror, la alegría de convertirse en realidad nuestros constantes sueños, de vernos libres y ver salvada a España, todo estaba compensado.

¿Prensa leída en los últimos años? En Bilbao, La Gaceta del Norte y El Pueblo Vasco, una temporada pequeña compraba un ejemplar de “El Imparcial” portavoz de la campaña contra los Estatutos.

En Sierra de Luna, desde el primer día, suscriptor del “Noticiero” de Zaragoza, cuyos recibos anteriores al Movimiento conservo en mi poder, además de constar en su administración mi nombre.

¿En materia religiosa? Paréceme inmodestia y hasta violento hacer consideraciones en éste asunto.

Siempre he procurado practicar los deberes religiosos por ley de herencia, por convicción y por apostolado profesional, en los años de la República se acrecentó ésta fe ante la apostasía de muchísimos, y cuando era casi un delito ir a misa y otros actos divinos, no sé haber faltado un solo día al precepto, así como contribuir al sostenimiento del Culto y Clero con una cantidad de dos pesetas, como puede certificar El Párroco de Sierra de Luna.

A pesar de tener 63 años, me siento con energía para colaborar en ayuda de nuestra dolorida España, bien en la Escuela o en la Calle, y servirla siempre y por encima de los hombres y de las ideas.

Creo oportuno, considero necesario citar algunos nombres de personas muy solventes y que avalan la conducta en todos los órdenes del declarante tales como, D. José Blesa, Tesorero Provincial de Falange de Zaragoza, D. José Mª Martín Clavería, Magistrado y en el Tribunal de responsabilidades Políticas de Aragón, D. Pedro Gil Peire, Coronel; D. Valero Gasca, Industrial, D. Juan Yoldi, Párroco de Santa Cruz; D. Luís Sancho, Párroco de Cariñena; D. Marco Frechin[6], Presidente de la Asociación de Maestros Católicos de Zaragoza, y no prolongo más ésta relación que haría muy extensa.

Y para terminar, me dirijo a quien lea éstas líneas para que vea en ellas la expresión sincera y bajo juramento, en nombre de Dios, de ser verdaderas, y si fuese poco ésta afirmación, la exposición de los medios de prueba y personas citadas, cierran la más pequeña duda.

ARRIBA ESPAÑA

Sierra de Luna 15 de Marzo de 1941.

Fdo. Román García, con rúbrica


[1] Probablemente el Doctor César Ballarín Lizarraga, Gobernador de Vizacaya hasta su dimisión el 14 de marzo de 1922. Posteriormente se incorporó al cargo.[2] Profesor de Derecho Público en la Facultad de Zaragoza y catedrático del Instituto Goya del que fue director durante doce años. Autor del artículo “La formación del profesorado” y alcalde de Zaragoza por un breve tiempo (1927-29).

[3] Antonio Royo Villanova (Zaragoza 1869-Madrid 1958) fue catedrático en la universidad de Valladolid. Miembro del Partido Liberal por la circunscripción de Teruel (1910), ocupó la cartera del Ministerio de Marina en 1935 con el gobierno de Lerroux. Eu ensayo “El problema catalán” manifestó su oposición al Estatut de Cataluña.

[4] Unión Patriótica, partido político promovido en torno a Primo de Rivera.

[5] Hay una referencia a Lucrecia Federico Molina Sopeña, maestra de Caspe, en La Vanguardia de Barcelona, viernes 9 de abril 1897, pág. 2, habiendo sido nombrada vocal del tribunal de oposiciones a escuelas de niñas bajo la supervisión del Rectorado de la Universidad de Barcelona. Sobre Encarnación Menor Poblador y su marido Salvador Giménez Sanagustín hay un breve bosquejo de Encarnación Giménez Menor, hija de ambos, nacida en Caspe en 1931 (véase http://www.bajoaragonesa.org/elagitador/encarnacion-gimenez-menor). Fermín Morales fue autor de Caspe combatiente, cautivo y mutilado. Caspe: La Tipográfica, 1940.

[6] Marcos Frechín Barbanoj, nació en Angüés, un pueblecito de la provincia de Huesca. Siendo muy niño, sus padres se trasladaron a Zaragoza. Sus años de escolar transcurrieron en el Colegio de los P.P. Escolapios, destacando ya en sus estudios. A la edad de 17 años empezó a ejercer el magisterio en las Escuelas Católicas de “El Portillo”. Siendo aún muy joven hizo oposiciones, obteniendo el número uno y pasó a desarrollar su actividad docente en el Colegio de “Santa Marta”. Siempre destacó en obras benéficas y por una gran entrega a su profesión. Poco tiempo después volvió a hacer oposiciones, sacando de nuevo el número uno y pasó a ser Director del Colegio “Ramón y Cajal”. Trabajador infatigable, fundó las “Colonias de Santo Dominguito de Val”, así como la “Cultural Ramón y Cajal”, cuyo objetivo era reunir a antiguos alumnos del Colegio y fomentar la cultura a través de la música y el deporte; dicha entidad alcanzó gran renombre. También formó el comedor y el ropero; eran tiempos de gran escasez. Por su iniciativa se construyó el Colegio “Huérfano del Magisterio”, que fue una de sus grandes inquietudes. Hombre muy culto, gran estudioso, vivió por y para la enseñanza, hizo suya la frase del insigne pedagogo Joaquín Costa: “Despensa y Escuela”. Fue presidente de la Asociación de “Maestros Católicos de San José de Calasanz”, escribía artículos en “El Noticiero”, periódico de aquella época, daba conferencias… Recibió varias condecoraciones, entre ellas la “Cruz de Alfonso X El Sabio”. Pasó a ser director del Colegio “Joaquín Costa” en el que estuvo hasta su enfermedad. Perteneció a numerosas asociaciones benéfico-culturales. Hombre profundamente religioso, trabajador incansable que vivió por y para la enseñanza, pero ante todo fue un gran caballero. Falleció el día 14 de mayo de 1968, a los 74 años de edad. Glosa a cargo de su hija, Carmen Frechín Adam. (26/04/1993)

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